Empezamos en la Plaza de Zorrila, junto a la caseta de AUVASA, en medio de la vorágine de restos y basuras que el desfile de peñas había dejado esa primera tarde inaugural de las Fiestas de la Virgen de San Lorenzo. Contemplábamos fascinados la frenética actividad de las máquinas barredoras engulliendo las toneladas de desperdicios esparcidos por doquier.
Arrancamos en dirección a las casetas de pinchos, pero con dificultad, el suelo estaba pegajoso por los muchos litros de sangría, vinos y otras muchas bebidas esparcidas por los peñistas hasta el punto que corrías el riesgo de quedar atrapado como una mosca, o de perder los zapatos al caminar venciendo la brutal resistencia de aquella cola etílica.
De las casetas, poco que destacar, pues fuimos a parar en la peor, y además el fresco de la noche no hacia muy agradable la experiencia.
A la Estación Gourmet, propuso alguien, y para allá que nos fuimos. Dentro nos sentimos protegidos del fresco nocturno, y, además, conseguimos mesa en poco tiempo. Nos pusimos a dar cuenta de dos raciones de sepia y otra de pulpo (30€) de la Marisquería de la Estación, regado por unas cañas de cerveza. No estuvo mal, pero tampoco fue para repetir. Nos resulto algo caro y no estuvimos del todo a gusto.Algo hay en ese hangar que no termina de gustarnos.
Sin embargo, la cafetería del Hotel Meliá Recoletos nos proporcionó un entorno sosegado y acogedor para proseguir con nuestra tertulia. Allí, ante unos cafés, tés y carajillos, fraguamos el programa de la visita del grupo a León el próximo martes, 8 de septiembre, fiesta local en Valladolid, y concretamos los detalles de un viaje largamente codiciado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.